¿Cuál es tu “por qué”?

Dice el refrán que “más vale tarde que nunca”, y nosotros en esta ocasión llegamos un pelín tarde. Por circunstancias “navideñas” (y que las circunstancias sean siempre de este tipo) nos ha sido imposible publicar ayer el post que teníamos programado. Pero como dice otro refrán, “nunca es tarde si la dicha es buena”, así que, todavía reposando el dulce banquete los dos días pasados, os dejamos esta entrada que esperamos disfrutéis tanto como nosotros preparándola.

Hoy queremos daros un empujoncito motivador a tod@s, unas palabras de aliento que quizás os ayuden a empezar con más compromiso este 2019, que os animen a empezar a practicar deporte (si no lo hacéis ya), a disfrutar más de vuestros entrenamientos diarios o a valorar y a amar cada día que podéis seguir haciendo lo que más os gusta. No hay excusa a ningún nivel, siempre estamos a tiempo de empezar con cualquier modalidad deportiva y de marcarnos nuestras propias metas adaptadas a nuestro ritmo y circunstancias. En estos días nos hemos dirigido a algunos de nuestros deportistas de modalidades individuales para hacerles a todos una misma pregunta: queríamos saber qué los mueve para seguir cada día peleando por sus objetivos. A continuación os dejamos sus respuestas. Podréis ver que algunas son muy diferentes de otras, pero en todas hay un denominador común: la pasión por el deporte.

PREGUNTA:

Los deportistas tenéis un fuego interno que os mueve en todo momento, una actitud especial que se puede observar desde fuera al ver vuestro sacrificio y vuestras ganas de superaros cada día. Aun sabiendo que podéis no llegar a lo más alto, que quizás algún objetivo se quede sin cumplir, que pueden venir las lesiones, que os estáis perdiendo algunos momentos importantes de vuestras vidas o renunciando a determinadas vivencias… aun así, seguís levantándoos cada día con las ganas y la intención de seguir peleando por vuestros sueños. Quien ha hecho deporte a un determinado nivel sabe que nunca se vuelve fácil, sino que a medida que evolucionas y creces cada vez se hace, incluso, más duro y más complicado debido a la cantidad de horas que hay que dedicarle. Mi pregunta en esta ocasión es muy simple: ¿Cuál es tú “por qué”?

JAVIER FERNANDEZ. TRIATLON:

“¿Mi ‘por qué’? No soy un deportista de alto nivel, no llegaré a nada en el deporte, seguiré siendo un simple deportista como millones de personas, uno más del montón. Pero lo que si tengo claro que en mí y en cada una de esas personas que disfruta del deporte hay muchas historias y luchas de superación detrás que ni siquiera nos paramos a valorar o simplemente no nos interesa saberlo. Vivimos en la vorágine de los tiempos y resultados sin detenernos en lo que hay detrás, el tiempo que le pueden dedicar, los compromisos familiares, los compromisos laborales y un largo etcétera. Todos los resultados a nuestro nivel deberían de tener el mismo significado, deberían de ser todos importantes.

Muchas gente cuando vuelves de una carrera te pregunta, -‘de qué has quedado?, quedando en un segundo plano esa lucha diaria para poder hacer lo que nos gusta,  sacando tiempo de donde muchas no lo hay, si has disfrutado. Muchas veces tampoco nos paramos a valorar a los actores secundarios del deporte (padres, hijos, parejas…), sin ellos nada sería posible.

Mi historia es muy simple porque gracias a dios fui un privilegiado porque desde muy pequeño llevo el deporte, y al final eso se hace más fácil, mis valores son gracias al deporte, es una cultura que me apasiona y nunca me dejará indiferente, seguiré luchando y creyendo en esos valores.

En 1990 descubrí un deporte minoritario, EL CICLISMO, desde entonces empezó otra forma de ver el deporte, donde el sacrificio, compañerismo, equipo, lucha, ayuda, sufrimiento calaron en mi como motor de mi vida. 28 años más tarde, no he dejado ni un solo día en pensar en el deporte, hubo muchos altos y bajos pero en mi mente siempre había un pequeño hueco para el deporte. Mucho de lo que soy ahora tiene que ver con esos 28 años de deporte, hoy por hoy, lo vivo igual de ilusionado que el primer día que salí en bici. Sigo involucrado, si cabe más volcado con muchos otros temas. Intento que la gente disfrute del deporte como lo hago yo, busco que la gente viva esos momentos en el deporte que he vivido yo porque creo que es algo muy grande y bonito difícil de explicar y contar.

Hoy por hoy, parte de mi vida gira en torno al deporte, no me dedico profesionalmente, ni laboralmente pero mi pasión por el deporte es inexplicable, los temas deportivos siempre son interesantes, nunca es mucho. Me gusta escuchar, aprender, ver, animar, aplaudir, ayudar, colaborar para que los demás sigan adelante, inculcar una pasión que va más allá de los logros.

Hoy me complementa el triatlón, pero soy un todoterreno fácil de convencer para cualquier historia deportiva, al deporte soy incapaz de decirle que no, siempre hay una experiencia detrás de cualquier actividad que quedará guardada para siempre y será única, soy de los que digo “nunca pierdas las experiencias que puedas realizar, te arrepentirás”.

Mi lema es disfrutar, disfrutar y volver a disfrutar. Si, hago mucho deporte, pero lo hago porque me gusta hacerlo, el día que deje de disfrutar con el deporte será el momento de dejarlo o buscar nuevas metas de esto tan bonito que se llama DEPORTE.

Siempre pienso en el 13 de Enero del 2011, donde empecé a descubrir que el deporte lo era todo para mí, además mi familia lo veía así, me emocionaba. Ese día en COMA, luchando por mi vida, pensaba en mi familia pero siendo sincero también en el deporte, es más, mi familia tenía miedo que no volviera a hacer deporte, esa si sería mi muerte. Desde entonces han cambiado muchas cosas en mí, el deporte es mi vida porque ese fatídico martes 13 me la devolvió. Simplemente este es mí ‘por qué’:

El deporte es mi vida (porque un día me la devolvió), mi pasión (porque disfruto de cada momento), mi sueño (porque siempre hay una meta por alcanzar), mi compañero (porque he conocido a gente maravillosa)… en fin el deporte me hace ser como soy.”

 

 

 

 

 

 

 

 

MIGUEL ANTONIO JALÓN. ATLETISMO: 

Porque es como un mundo paralelo y real, en el que cada día me levanto pensando en el entreno que puede tocar, me hace ser más feliz de lo que soy. El esfuerzo deportivo diario me hace crecer físicamente y psicológicamente, haciéndome más fuerte ante las adversidades del día día….real.”

 

 

ESTEFANÍA BRAVO & SERGIO GARCÍA. JUDO:

“Las ganas de seguir luchando por nuestros sueños se deben a todo lo que nos enseña y nos aporta nuestro deporte, por ejemplo valores como el respeto, el compañerismo; las personas que conocemos y los lugares que visitamos. Que tengamos ganas de seguir adelante es porque cada día tenemos la oportunidad de ser mejores que el día anterior y de dar lo mejor de nosotros en cada entrenamiento. También gracias al apoyo de nuestras familias, entrenadores, amigos ya que sin ellos todo lo anterior no sería posible. Es por eso que la meta no se encuentra en el resultado sino en el camino recorrido.”

 

 

ALEJANDRO PAREJA. TRIATLÓN:

“Para mí es muy importante sentir de verdad que me gusta lo que hago. A pesar de las pocas ayudas, y lo descompensado que está el  sacrificio con la recompensa; sé hasta dónde puedo llegar, y eso me hace sacar ganas hasta en los peores días.

Según va pasando el tiempo me conozco más como deportista y me gusta ver cómo la gente se vuelca conmigo.

Mi ‘por qué’, es no conformarme con lo que he conseguido hasta ahora, hacer que el siguiente objetivo sea mayor y el resultado final sea aún mejor. Ver crecer el triatlón y sentirme parte de ese crecimiento.”

 

 

 

JOSÉ ANTONIO ARANDA. JUDO:

“Mi ‘por qué’ supongo que será el mismo de muchos deportistas. Desde muy pequeño comencé a hacer competiciones. Al llegar a mi primer Campeonato de España, en el que conseguí la medalla de bronce en edad infantil, me dije a mí mismo que daría lo que fuera por conseguir mis metas. Al ir creciendo se definieron esas metas y a día de hoy estoy dispuesto a dar más por conseguirlo. Porque cuando subes al pódium todo eso se olvida. Solo te acuerdas de lo conseguido y sientes que mereció la pena todo el camino.

Así que en definitiva el por qué es muy simple: la ilusión y las ganas de conseguir cualquier meta es mayor a las decepciones que puedes encontrar en el camino en forma de lesiones o derrotas.”